miércoles, 11 de noviembre de 2009

PRESENTACIÓN DE LECTURA PARALELA DEL SEMINARIO DE LITERATURA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX “SOBREDOSIS” de ALBERTO FUGUET

por Joaquín de la Torre

INTRODUCCIÓN

No sin antes agradecerle la oportunidad de permitirme seleccionar una lectura paralela que no vinculaba en la lista planificada para el seminario, le presento el libro “Sobredosis” del autor chileno Alberto Fuguet, la cual, fue mi primera elección apenas supe que tenía que emprender dicha tarea. Recuerdo que en nuestra plática usted me pidió que presentara algo nuevo, algo de lo más reciente de la literatura latinoamericana, sin embargo, me temo que en esta ocasión no podré complacerla no sin antes exponer razones importantes: la principal, que Alberto Fuguet, autor que yo considero clave en el desarrollo de la nueva narrativa latinoamericana y que instituciones de prestigio internacional como la revista Time, consideran uno de los 50 líderes latinoamericanos del nuevo milenio junto con figuras como Fidel Castro y Hugo Chávez, ni siquiera aparezca en nuestro plan de estudio y en nuestro medio literario tanto como en nuestra pequeña aula de clase, absolutamente nadie sepa siquiera de su existencia.
Con estas palabras no critico exclusivamente a nuestra universidad (de hecho, hasta en su propio país el estudio literario formal le ha dado la espalda a Fuguet a pesar de que ha estado activo ente nosotros desde hace casi veinte años) sino simplemente aprovecho la oportunidad para mostrar algo que, por varias razones, no hemos tenido la oportunidad de conocer y que a mi parecer es esencial para poder entender lo que de hecho, sí es nuevo.
Sobredosis es la opera prima de Fuguet y según muchos, cruelmente también su mejor obra. En lo personal, me abstengo de hacer tales juicios y simplemente expongo a Sobredosis como una obra temprana del autor en la cual se manifiestan todos los rasgos distintivos que hacen a Fuguet tan relevante y tan influyente. Es esta cualidad transitoria precisamente otra de las razones por la cual he decidido presentar Sobredosis en esta ocasión.
Finalmente, paso al desarrollo de la presentación esperando que sea de su agrado.

EL AUTOR

Tras el traslado de su familia, Alberto Fuguet, vive en Encino (California) hasta la edad de 13 años, cuando llega a un Chile sitiado por la dictadura de Pinochet sin hablar una pizca de español. Este quiebre lo hará volcarse al mundo de los libros como una forma de conocer su nuevo idioma e incorporarse a un núcleo social radicalmente distinto al que conocía. En varias entrevistas ha comentado que el primer libro que leyó en español fue Papelucho (libro infantil ilustrado chileno) que más tarde sería una tangencial pero importante influencia para la construcción del protagonista de su primera novela.
Tras estudiar un año de sociología, se titula en periodismo por la Universidad de Chile. Columnista, crítico de música y cine, novelista y guionista, Fuguet ha influido en muchos escritores contemporáneos gracias a su oposición al realismo mágico latinoamericano y por su apuesta por una literatura más real y urbana. Latinoamérica, para él, no se trata de "tucanes parlantes y abuelitas volando" (imagen que tienen los extranjeros acerca de la literatura del cono sur del continente), sino de una realidad más fuerte que ha tratado de plasmar en sus textos.
Muestra de ello es la recopilación de cuentos de varios autores McOndo, que editó él mismo y que dio origen al grupo literario del mismo nombre. Esto, además de sus constantes referencias a la cultura pop norteamericana (cine, rock y televisión) ha hecho que sus detractores lo llamen "extranjerizante", cosa que no ha disminuido su influencia. Su prosa ágil, llena de referencias, ha sido creada gracias a su aguda observación del habla urbana, además de su dominio del inglés como lengua que habló durante su infancia.
Su primer libro de cuentos, Sobredosis (1990) fue todo un éxito en su país natal, pero su consagración llegó con su gran novela Mala Onda que trata de un joven santiaguino y sus vivencias bajo un Chile dominado por el régimen de Augusto Pinochet. A esta le siguieron Tinta Roja y Por favor, rebobinar, una novela sorprendente por su estructura y sus personajes, cabe destacar las referencias sobre algunos personajes de Mala Onda, en forma sutil y disimulada Fuguet desliza parte de los destinos de los mismos. Todos sus personajes son pertenecientes al mundo metropolitano de Santiago. En 2003 lanzó su libro semiautobiográfico Las películas de mi vida (editado por Alfaguara, como la mayoría de sus libros) en la que un sismólogo analiza su vida mediante las películas que lo han marcado. La novela gráfica Road Story, basada en un cuento de Cortos y ilustrada por Gonzalo Martínez, se publicó por Alfaguara en 2007 y es tal vez la primera novela gráfica chilena emitida por una casa editorial importante.
En 1999, Fuguet fue elegido por la revista “Time” y CNN como uno de los 50 líderes latinoamericanos del nuevo milenio. Su novela Tinta roja fue llevada al cine en 2000 por el cineasta peruano Francisco Lombardi. Uno de los sueños del escritor siempre fue dirigir su propia película, cosa que logró en el 2005, con Se Arrienda (ya había escrito el guión original de Dos hermanos, cinta dirigida por Martín Rodríguez). La película, con Luciano Cruz-Coke y Francisca Lewin en los roles principales, relata la historia de un joven semiadulto que enfrenta los conflictos propios del abandono del hogar paterno en la edad intermedia, las primeras decisiones profundas y una que otra desilusión. Fue parte de una ola de nuevo cine chileno que incluyó a Play de Alicia Scherson, En la cama de Matías Bize y Fuga de Pablo Larraín. La banda sonora de Se arrienda fue compuesta por Andrés Valdivia y Cristián Heyne.
En la actualidad se desempeña como profesor en la Universiad Alberto Hurtado, director de cine y guionista (1)

Obras

1990: Sobredosis (colección de cuentos)
1990: La azarosa y sobreexpuesta vida de Enrique Alekán(recopilación de El Mercurio)
1991: Mala onda (novela)
1993: Cuentos con walkman (antología de cuentos, escrita con Sergio Gómez)
1994: Por favor, rebobinar (novela)
1996: McOndo (antología de cuentos hispanoamericanos juveniles, escrita con Sergio Gómez)
1996: Tinta roja (novela)
2000: Dos hermanos: tras la ruta de `En un lugar de la noche'(ensayo y guión de la película)
2000: Primera parte (crónicas periodísticas)
2000: Se habla español (antología de cuentos latinoamericanos, co-editado con Edmundo Paz-Solán)
2003: Las películas de mi vida (novela)

SOBREDOSIS

Sobredosis es una recopilación de cuentos de Alberto Fuguet publicada en 1990. Es una obra con que la literatura chilena despertó de un profundo letargo, además de poner en jaque a más de un crítico circunspecto: exceso de marihuana y boconadas para los jóvenes de un Chile neoliberal de fines de los '80.
El libro está conformado por cinco impactantes cuentos en los cuales se refleja la indiferencia de los adolescentes chilenos con respecto al gobierno militar de la época, además de hacer una crítica singular al incipiente consumismo y los problemas económicos del país, y las ganas de divertirse sin ser reprimidos.
La idiosincrasia chilena de fines de los '80 sufrió un fuerte revés en los últimos años del gobierno militar; Sobredosis viene a ser una suerte de reflejo del cambio de mentalidad y forma de vida de los chilenos de la época: de juntarse con los padres a almorzar siempre a la una y media de la tarde, a juntarse con los amigos a beber o a tener sexo con la polola; de las reuniones familiares en casa se pasa a un consumismo y a una individualidad desmesuradas y sin control alguno, lo cual (a juicio personal) es la quintaesencia de la personalidad del chileno: ir al mall y juntarse a comer hamburguesas o completos en un local de comida rápida mientras los niños juegan tranquilamente, etc.
Sobredosis también refleja el sentir de los jóvenes y su indiferencia contra el sistema político imperante y los constantes abusos de poder del gobierno de la época.

Sinopsis de los cuentos

• Deambulando por la orilla oscura: Dada la brevedad del cuento, éste transcurre en un mall de Apoquindo (la avenida más exclusiva de Santiago) en donde Macana, un joven de 13 años acaba de matar a Yoko, su enemigo. Sintiéndose culpable de cometer un crimen a tan corta edad, se dirige a lo alto de los estacionamientos para lanzarse al vacío y morir, creyendo que sólo así podría liberarse de todas las trancas que tenía en su corta vida.
• Amor sobre ruedas: Una noche de martes, dos amigas se juntan en un restaurante de Apoquindo en busca de hombres atractivos y seductores para ellas. En medio de avenida Apoquindo, un auto negro repleto de hombres comienza a perseguirlas y chocarlas, haciéndole gestos obscenos.
• Los Muertos Vivos: Un grupo de jóvenes se juntan para asistir a un recital de rock del grupo Los Muertos Vivos, con cierto miedo a que se los lleven a la cárcel por violar el toque de queda en esa noche. Los jóvenes sólo quieren pasarla bien, sin que los padres los molesten, y con mucho alcohol y drogas.
• Pelando a Rocío: Dos amigas (una de las cuales es la narradora) se sientan en la mesa de un pub a conversar sobre Rocío Patiño, amiga de la narradora, quien piensa que la traicionó con su mejor amigo.
• No hay nadie allá afuera: Dos amigos de colegio se encuentran muchos años después en el aeropuerto de Panamá. Ambos reflexionan en lo diferentes que son sus vidas ya que Miguelo, amigo del narrador y protagonista, luego del colegio está decidido a cumplir sus sueños en Estados Unidos. El narrador, sin embargo, elige una vida más predecible en Chile donde estudia en la universidad, busca trabajo, se casa, tiene hijos, etc. Los amigos pierden contacto hasta ese día en el aeropuerto en donde Miguelo le cuenta la historia fantástica de cómo logró el sueño americano en Nueva York trabajando en la industria fílmica. A pesar de sentirse feliz por su amigo, el narrador no puede evitar sentir una profunda insatisfacción con su propia vida y pensar en lo que esta hubiese sido si hubiese tenido más valor de joven así como su amigo.
De regreso en su país, el narrador se obsesiona en una búsqueda existencial hasta convencerse de que la única salida es viajar a nueva York y encontrar a su amigo con el cual había perdido de nuevo el contacto desde ese día en el aeropuerto. En un desesperado intento por encontrarlo, el narrador descubre la verdadera historia de Miguelo; una cruda historia de depravación humana en la que Miguelo subsistía de la prostitución y sus incursiones en la industria fílmica se había limitado a la pornografía homosexual, que era drogadicto y había muerto hacía poco de una sobredosis y que nadie había reclamado su cadáver y que él es el único asistente en su funeral.


LA TEMÁTICA


A excepción parcialmente de No hay nadie allá afuera, (el cuento más desarrollado y complejo de la colección) los cuentos de sobredosis se caracterizan por estar al alcance directo tanto del autor como del lector. Su temática es sencilla y simplemente recopilan fragmentos de la realidad disponible para el autor durante la época. Son parte de su ambiente, de su entorno, nuevamente, de su realidad. Sin embargo, es la manera de abordar estos temas, el “punto de vista,” lo que lo separa de la gran mayoría de los autores de su generación.
Particularmente en Chile, la literatura durante, después e incluso hasta ahora se ha visto inspirada, nutrida, dedicada y fundamentada en torno a un solo tema: la dictadura. Fuguet no ignora la dictadura, no ignora su entorno, pero en su caso (muy a diferencia de incontables otros autores que nos han vendido el tema hasta el cansancio) se convierte en un fondo, en una decoración, en un aliciente a las cosas que en realidad importan. Como lo fue para Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar antes que él, la realidad latinoamericana está al servicio de su literatura y no al contrario. Esta aproximación conceptual es crucial en la literatura temprana de Fuguet y sin lugar a dudas daría paso a lo que estaba por venir.

LA NARRATIVA


Desde este momento temprano en la narrativa de Fuguet, surgen a simple vista dos elementos cruciales: primero, el uso de regionalismos, nombres de lugares específicos y expresiones muy propias e inconfundibles de ciertos sectores de la sociedad chilena; y segundo, una recurrente referencia a la cultura pop estadounidense, citas de bandas de rock y frases enteras escritas en inglés. Ambos aspectos, aparentemente contradictorios, podrían referirse al acercamiento periodístico que Fuguet tiene al relato, es decir, el intento por ser tan fiel a la realidad como sea posible. En este punto es necesario aclarar que los chilenos, sin importar su condición social, no se caracterizan por ser poliglotas ni muy abiertos que se diga a culturas extranjeras, mucho menos en ese tiempo; pero definitivamente la inquietud de una minoría de la sociedad, si se puede decir, culturalmente privilegiada a la cual Fuguet pertenecía, dan apertura a esta clase de narrativa no sin esto evitarse el conflicto de ser catalogada “extranjerizante” o incluso, “traidora” y “vendida”.
Como otro aspecto vale la pena mencionar el rechazo que tiene Fuguet a la elocuencia y el lenguaje rimbombante en sus narraciones. Su lenguaje es plano y directo, sin florituras ni poesía lo cual favorece tremendamente el concepto y la temática; como si rechazara de alguna manera toda la belleza de la lengua española así como rechaza también sus tradiciones.
El análisis de la narrativa de este libro va más allá del simple vocabulario al encontrar aspectos experimentales también en la estructura de los cuentos. Algunos de ellos no van a ninguna parte, no tienen un nudo y mucho menos un desenlace, lo cual enriquece el valor de la colección tanto a nivel cultural como a nivel estructural.

LA INFLUENCIA

Citando al mismo Fuguet quien abiertamente se jacta del hecho: “Yo traje el mundo de la cultura Pop.”(2) De cualquier manera que se vea, el hecho de vincular al nuevo escritor latinoamericano más con un actor de cine o una estrella de rock que con el señor de barba que se sienta en un café del centro con la misma ropa de hace diez años a hablar con lenguaje hermoso y florido del acontecer de la izquierda en nuestros países, es algo que en lo personal, yo le agradeceré a Fuguet de por vida. Pero creo que más allá de eso, el gran aporte de Fuguet se encuentra en intentar hacer entender al mundo, y en especial a nosotros mismos, que ser latino no significa necesariamente bailar, que la tradición y el entorno no son camisas de fuerza y que si no tenemos el valor de aventurarnos y seguir adelante, nunca seremos algo más que el estereotipo que el mundo, y en muchos casos, nosotros mismos debido a ignorancia o comodidad, nos obligamos a representar.
Las antologías de Fuguet Cuentos con Walkman, McOndo y Se habla español han dado paso a muchos autores jóvenes, quienes en otras circunstancias nunca hubiesen tenido la oportunidad, de explorar nuevos caminos dentro de la literatura, tanto en temática, estilo narrativo y representación cultural, siempre teniendo a Fuguet como la semilla original de quizás el primer despertar narrativo latinoamericano después del Boom.

CONCLUSIONES

A mi parecer, y en el de muchos que no puedo citar ya que incluso en Chile escasean los estudios formales acerca de Alberto Fuguet, el autor es criticado también por “quedarse corto,” por no llevar las cosas tan lejos como hubiese podido. Ejemplo de esto es el hecho de que Fuguet simplemente está en contra de los estereotipos que surgen de nuestra literatura, muchos otros, aún más que eso, los detestamos, Fuguet simplemente rechaza la literatura latinoamericana, otros aún más allá, la aborrecemos o simplemente decidimos ignorarla. Por otro lado, la influencia de autores norteamericanos, en particular la de Bret Easton Ellis (otro de mis favoritos) según muchos entendidos minimiza la originalidad de su legado y lo ubica simplemente como otro latinito que tuvo la oportunidad de salir y ser el tuerto en el reino de los ciegos; y quizás por todas estas dualidades y contradicciones es que Fuguet permanece en una especie de limbo, como le ha tocado a muchos otros visionarios en su momento, entre un momento y otro, pero siempre como la figura que lo inició todo en un lugar histórico que todavía nadie le ha dado pero que definitivamente, nadie se lo va a poder quitar. Sin lugar a duda, lo mejor todavía está por venir.

Notas
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Fuguet
(2) http://librosdementira.com/alberto-fuguet-yo-traje-el-mundo-de-la-cultura-pop/